Hoy ha sido un día extraño, diferente... Hacía mucho que no recordaba esa sensación de angustia, mirando el reloj contando los minutos que faltan, el pie no paraba de moverse y ese dolor constante en el estómago no me dejaba atender en clase.
Tenía mucho miedo de lo que podría ocurrir, de las consecuencias que tendría si le contaba lo que ya sabe.
Sí, cometí un error, o por lo menos en este momento pienso que es así. No debí decírselo, de esa forma no, ninguna forma sería la correcta. Pero también pienso que si no se lo hubiera dicho siempre hubiera estado esperando el momento adecuado para hacerlo, porque en verdad era lo que quería; quería desahogarme y no lo conseguí.
Sus consejos me ayudan aunque he de reconocer que no estoy bien, es como si faltara algo, tal vez no era lo que quería escuchar pero no he quedado satisfecha.
No se que va a pasar ahora, si cumplirá lo prometido, o no, quiero confiar.
Tal vez la mejor solución como bien me ha dicho es no intentar pensar en eso, aunque me resulte imposible; he de intentarlo.
No estoy preparada para lo que puede ocurrir, pero no tengo derecho a quejarme de algo que he causado yo misma.
Por cierto, no iba en busca de ella pero; esperanza ninguna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario