viernes, 24 de diciembre de 2010

¿Por qué te quiero?

Siéntate cerca de mi
y oirás mis latidos,
mírame
y sabrás lo que siento.
Condenada a escribir estoy,
poesía es todo lo que queda
es mi único camino
para expresarte que muero
por decirte que te amo
y que me canso de escribir siempre
lo mismo
porque desde que te conocí
no siento nada que no seas tú.
Háblame y mi alma llorará,
llorará de alegría porque
tu voz es lo único que me calma,
lo único que me alegra,
tus palabras son mi canción favorita
que a diferencia de las otras
por mucho que las escuche nunca me cansaré de oírla.
¿Por qué te quiero?
No lo sé...

martes, 14 de diciembre de 2010

Tarde para arrepentirse

Hoy ha sido un día extraño, diferente... Hacía mucho que no recordaba esa sensación de angustia, mirando el reloj contando los minutos que faltan, el pie no paraba de moverse y ese dolor constante en el estómago no me dejaba atender en clase.
Tenía mucho miedo de lo que podría ocurrir, de las consecuencias que tendría si le contaba lo que ya sabe.
Sí, cometí un error, o por lo menos en este momento pienso que es así. No debí decírselo, de esa forma no, ninguna forma sería la correcta. Pero también pienso que si no se lo hubiera dicho siempre hubiera estado esperando el momento adecuado para hacerlo, porque en verdad era lo que quería; quería desahogarme y no lo conseguí.
Sus consejos me ayudan aunque he de reconocer que no estoy bien, es como si faltara algo, tal vez no era lo que quería escuchar pero no he quedado satisfecha.
No se que va a pasar ahora, si cumplirá lo prometido, o no, quiero confiar.
Tal vez la mejor solución como bien me ha dicho es no intentar pensar en eso, aunque me resulte imposible; he de intentarlo.
No estoy preparada para lo que puede ocurrir, pero no tengo derecho a quejarme de algo que he causado yo misma.
Por cierto, no iba en busca de ella pero; esperanza ninguna.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El tiempo dirá

No pretendas ser alguien en tan poco tiempo. Eres nueva en su vida, en sus vidas.
Sí, a ti te ha cambiado y sin ella te costaría vivir pero esta vez la paciencia ha de ganar.
EL tiempo es la única solución.
A veces me gustaría decirle te quiero sin ninguna explicación pero sería absurdo, no sería normal y no lo entendería.
Cuando sientes lo que sientes todo es diferente, los puntos de vista cambian y te esperas cosas que nunca ocurrirán, te engañas a ti misma...
Solo aspiras a conseguir su amistad, a tener una buena relación con ella; no puedes pedir más, y bien lo sabes.
Has de acostumbrarte a vivir así, soportando la agobiante sensación de querer abrazarla y ver que ella no está ahí y que aunque estuviera ahí no podrías hacerlo por la misma razón por la que no puedes decirle te quiero o te amo o me encanta cuando te ríes... y tu mirada.

domingo, 14 de noviembre de 2010

siento

Esa ventana es mi debilidad
ella sabe que no está bien
pero me incita a hacerlo
si no es hoy ni mañana
¿cuando será? lo desconozco.
Sombras, solo veo sombras
siento que está cerca ese momento
es como el ángel y el demonio,
es una mala solución
pero que al fin y al cabo
solución es.
Suena esa triste melodía continuamente
cada vez la soporto menos
pero guardo la esperanza
y no me canso de escucharla
por si algún día en alegre se convierte.
Problema y solución, esas
dos cosas eres.
Cálida, dulce, hermosa,
persona más perfecta no he conocido jamás;
y como imposible es poseer tu amar
de nuevo la ventana
me invita a... soñar, y a volar.

viernes, 5 de noviembre de 2010

sin ti..

El miedo a perderte
aún si haberte tenido nunca
me atormenta,
Si ahora te echo de menos
no quisiera imaginar
si no estuvieras aquí.
No me iré de esta ciudad pues
solo el cielo me separará de ti,
y si tu te vas, mi pensamiento,
mi alegría, mi fe, mi ilusión,
y mi alma; se irán contigo.
Hay un huracán dentro de mi
me ahoga cada vez más
no puedo esconderme
tal vez cuando acabe
tu no estés, y entonces
desearé que vuelva
para irme de aquí
de este mundo
que se queda sin luz
cuando tu no estás.
Tan breve es la vida,
y tan eterno el dolor.

viernes, 29 de octubre de 2010

Fin

Siento mi respiración,
la escucho tumbada en mi cama.
No pienso en nada o eso intento,
solo quiero dormir,
con la esperanza de verte en mis sueños.
Despierto,
es de día y la luz ciega mis ojos.
Los pájaros cantan
y yo no recuerdo nada;
No sé si soñé, ya no me importa.
Mi alma está oscura, negra.
Le tengo rabia a la vida,
no ha sido justa.
Intento ponerme en pie,
Mareada voy hacia el baño,
no sé si acabar con todo de una vez
o seguir sola hacia mi vejez,
sin tu amor,
sufriendo cada vez que veo tus ojos
tus labios...
y pienso que nunca podré rozarlos
ni pobrarlos.
Inútilmente celosa
al pensar en la suerte de esa persona
a la que le dirás te amo.
La tapa se  niega a abrirse,
las pastillas están dentro.
Por fin se abre y
regreso a la cama
con el pensamiento de que mañana,
se acabará mi sufrimiento.

jueves, 21 de octubre de 2010

Pensando en ti

Como decirte que mi ilusión se ha ido
como explicarte que esperanza ya no tengo.
Amanece en ésta cama vacía sin ti
y me resigno a entender, que éste es mi destino,
que no podré dormir, ni despertar contigo
porque así la vida lo ha decidido,
porque te amo más que a nadie
y no puedo demostrártelo.
Como decirte que al ver tu sonrisa
es el único momento en el que sonrío.
Y mentiría si te negara
que todo el día me gustaría estar a tu lado.
Que si me levanto cada mañana,
es por verte
si me acuesto,
es para soñarte;
y es que en noches heladas,
pensarte es mi dulce abrigo.
Sé que ni te tengo ni te tendré,
imagino que el calor de tu respiración
llega hasta mi cara y me despierta,
y cuando abro los ojos
te veo sonriéndome
mientras me miras dulcemente.
Luego despierto de mi sueño
y no estás, nunca estás.
Me siento completamente sola
en los momento en los que dejo de pensar en ti.
Pero pensar en ti me hace daño.
Y así continuamente paso mis días sin ti,
echándote de menos,
sin saber que hacer,
perdida...

lunes, 18 de octubre de 2010

Una carta más en el cajón

Aquí estoy otra vez, escribiéndote inútilmente  mientras escucho jazz encerrada en mi habitación. Mi habitación está oscura, solo hay una pequeña luz que ilumina el papel en el que escribo, miro a mi alrededor y todo está oscuro, como mi alma, nada tiene sentido, no aguanto más ésta tortura de amarte en silencio.
Estoy cansada de verte y hacer como si no pasara nada, necesito cada vez más tus palabras, tus miradas, tus abrazos, no pido nada más...
Ha llegado un punto en el que ya me da igual comer, beber, dormir, no necesito nada que no seas tú. Sin ti me falta la proteína que fortalece mi vida y el aliño que condimenta mi vida.
De nuevo estoy desahogándome y contando mis penas a un trozo de papel; siento que no puedo hacer nada más, ¿Cuántas veces he pensado en contarte esto que siento?...
Pero solo conseguiría apartarte más de mí.
Todas las noches creo que me muero, no quiero que amanezca un nuevo día y viva lo mismo de hoy, de ayer y de todo este tiempo que llevo amándote.
Cuento los días, horas y minutos que faltan para ver tus ojos y oír tu voz, y cuando estoy a tu lado siento que todo merece la pena, que, aunque, tú nunca me vayas a amar, me basta con sentir tu cuerpo abrazados y me basta oír tu voz diciéndome cualquier tontería.