Siento mi respiración,
la escucho tumbada en mi cama.
No pienso en nada o eso intento,
solo quiero dormir,
con la esperanza de verte en mis sueños.
Despierto,
es de día y la luz ciega mis ojos.
Los pájaros cantan
y yo no recuerdo nada;
No sé si soñé, ya no me importa.
Mi alma está oscura, negra.
Le tengo rabia a la vida,
no ha sido justa.
Intento ponerme en pie,
Mareada voy hacia el baño,
no sé si acabar con todo de una vez
o seguir sola hacia mi vejez,
sin tu amor,
sufriendo cada vez que veo tus ojos
tus labios...
y pienso que nunca podré rozarlos
ni pobrarlos.
Inútilmente celosa
al pensar en la suerte de esa persona
a la que le dirás te amo.
La tapa se niega a abrirse,
las pastillas están dentro.
Por fin se abre y
regreso a la cama
con el pensamiento de que mañana,
se acabará mi sufrimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario