sábado, 5 de marzo de 2011
Virginia Maestro
Nunca podría explicar bien lo que significa para mi Virginia.
Desde que te conocí me enamoré de ti, de tu voz, de tu música, de tu forma de hablar, de tu sonrisa, de tus ojos, de tu corazón.
Muchos buenos momentos de mi vida están marcados por ti y no sé como agradecertelo, formas parte de mi felicidad, de mi tristeza. Ya no podría imaginarme una vida sin ti, Virginia.
Nunca me canso de dar gracias por haberte encontrado, porque la vida me ha hecho un regalo muy bonito que eres tú. Y de la misma forma que tu sin mi no eres; yo sin ti, no soy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario